Publicado el 18/05/2025 por Administrador
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Una tragedia marítima sacudió la ciudad de Nueva York la noche del sábado 17 de mayo, cuando el buque escuela de la Armada de México, ARM Cuauhtémoc, colisionó violentamente contra el icónico Puente de Brooklyn. El accidente dejó como saldo dos tripulantes fallecidos y al menos 22 personas heridas, de las cuales cuatro permanecen en estado crítico.
La colisión ocurrió alrededor de las 8:20 p.m., mientras el navío realizaba maniobras de zarpe desde el muelle 17, en el East River. Según reportes preliminares de las autoridades portuarias, una falla mecánica en el sistema de propulsión habría provocado la pérdida de control del buque, que se desplazó en reversa, golpeando con fuerza la estructura del puente. El impacto fue tan severo que los tres mástiles principales se partieron uno a uno ante la mirada atónita de los presentes.
A bordo del Cuauhtémoc se encontraban 277 personas, incluidos 147 cadetes que participaban en una gira internacional de instrucción naval y diplomacia que contemplaba escalas en 22 puertos de 15 países. La embarcación, símbolo de la Armada mexicana desde 1982, es utilizada para la formación de oficiales y ha sido reconocida mundialmente por su labor representativa en altamar.
La rápida intervención de los servicios de emergencia neoyorquinos permitió una evacuación ágil y segura de los ocupantes. Varios marineros quedaron colgados en los mástiles dañados tras el impacto, pero ninguno cayó al agua. Los heridos fueron trasladados a centros hospitalarios cercanos, mientras que equipos de rescate inspeccionaron el casco del buque y la integridad de la estructura del puente.
El alcalde Eric Adams ofreció declaraciones poco después del incidente, asegurando que, pese al impacto, el Puente de Brooklyn no sufrió daños estructurales de consideración. El tráfico fue restablecido luego de una evaluación de seguridad por parte de ingenieros civiles y personal de emergencias.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum lamentó profundamente la tragedia y expresó su solidaridad con las familias de los fallecidos. Asimismo, instruyó a la Secretaría de Marina a brindar acompañamiento inmediato a los afectados y colaborar con las autoridades estadounidenses en la investigación.
El caso ha generado un llamado de atención sobre las condiciones de navegación en zonas urbanas de alta densidad como el East River, donde la confluencia de tráfico marítimo, turístico y comercial exige protocolos de seguridad rigurosos. Expertos señalan que este incidente podría motivar la revisión de procedimientos de maniobra y mantenimiento en buques escuela internacionales.
La Secretaría de Marina mexicana ya ha iniciado una investigación interna, mientras que equipos forenses estadounidenses revisan las cajas de control del Cuauhtémoc para determinar con precisión la causa del fallo que desencadenó el fatídico accidente.
El Cuauhtémoc, conocido como “El Caballero de los Mares”, ha dejado una marca imborrable en la historia naval de México. Hoy, su travesía se tiñe de luto y reflexión.